Íntimamente me sugerías que te acompañe el resto de
los días,
Con palabras suaves me decías lo mucho que me querías,
Tengo sed de esos momentos,
Tanta sed que desespera, no se sacia con cualquiera.
Beber de tu boca, de tus palabras,
Calmarme con tus caricias y tu sonrisa.
Tengo sed de mi misma,
De mis propios sentimientos,
Tengo sed de quererte, de tenerte.
Tengo sed.
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